Soy Comercial, pero...¿de qué tipo? -
16816
post-template-default,single,single-post,postid-16816,single-format-standard,cookies-not-set,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-7.6.1,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive
 

Soy Comercial, pero…¿de qué tipo?

abogados-en-sevilla-lopez-de-castro

11 Feb Soy Comercial, pero…¿de qué tipo?

«La empresa marca mis horarios»; «no me abonan las comisiones tal y como pactamos»; «mi jefe amenaza constantemente con que no cubro objetivos pero yo nunca me comprometí a ninguno»… Todas estas cuestiones y muchas otras forman parte de la incertidumbre de muchos “comerciales” que no tienen claramente delimitadas sus relaciones con la empresa a la que prestan servicios.

La certidumbre es definida por la Real Academia Española como la certeza y como, si bien en desuso, la obligación de cumplir algo. Ambas acepciones nos vienen como anillo al dedo para sintetizar multitud de casos en los que agentes comerciales, representantes de comercio o comisionistas se encuentran, y ni son conscientes de la verdad y seguridad de la relación que mantienen con sus superiores, ni son capaces de discernir el alcance de su “obligación de cumplir algo”, en este caso su cometido.

Se hace necesario, por tanto, poner de relieve las notas definitorias de los diferentes regímenes en los que se puede encontrar ese “comercial” que se dedica a vender los productos de una empresa a cambio de una prestación (e incluso a acometer obligaciones de carácter accesorio, v.gr. gestión de cobros). Así podemos decir que estos individuos podrán ser, comúnmente, (i) agentes comerciales, (ii) comisionistas, o (iii) representantes de comercio. Pero… ¿qué los diferencia?

En primer lugar, el agente comercial, es un empresario que actúa como intermediario independiente, no pudiendo encuadrarse en relaciones de tipo laboral –representantes de comercio[1]–; la actividad del agente se dirige a la promoción o promoción y conclusión de operaciones de comercio (si así se pactare); no asume riesgos en las operaciones que promueve (sólo cuando así sea pactado). Origina una relación estable, pudiendo ser indefinida o limitada en el tiempo; la remuneración no tiene porqué ser siempre a comisión, pues pueden pactarse otras fórmulas retributivas, aunque, a priori, lo común sea que el agente comercial cobre comisión por ventas; así tendrá derecho a comisiones indirectas (aquellas generadas por operaciones de venta producidas en su zona de actuación por persona distinta –aunque eso no conlleve un reconocimiento de exclusividad territorial automático–. El contrato que vincule a las partes puede establecerse por escrito o no, cabe la posibilidad de que una parte compela a la otra para su formalización.

El comisionista, sin embargo, aunque es una figura afín a la anterior, se diferencia de la misma en cuanto a que no es una relación de carácter duradero, sino que se agota con la ejecución de cada encargo, se configura pues como un contrato de mandato mercantil. Así, la actuación del mismo puede serlo tanto en nombre propio como en nombre del comitente. No obstante, el contrato también puede ser celebrado o no por escrito.

El viajante o representante de comercio es un auxiliar dependiente del empresario cuya cartera de productos o servicios se esté representando; por tanto, la naturaleza del vínculo contractual, en este caso, es de carácter laboral siendo considerado por el Estatuto de los Trabajadores como una relación laboral especial.

En suma, como vemos hay muchas formas de representación comercial, si bien, dada las características de cada caso estaremos ante un tipo de relación u otro. Será objeto de otro post los derechos y obligaciones que cada relación de las listadas anteriormente genera.

Si es Vd. comercial y tiene cualquier dudas puede contactar con nosotros en la sección “Contacto” de este sitio web.

Juan Carlos Guerrero Marín | Abogado

López de Castro Abogados.

es.linkedin.com/in/juancarlosguemar

@juaguemar

[1] Se presume la dependencia cuando el comercial no puede organizar su jornada, ni actividad profesional conforme a su propio criterio (aunque hay límites: la empresa puede compelerte pero no obligarte a seguir su política).

No hay comentarios

Post A Comment