Reclamar deuda en otros países de la UE
17728
post-template-default,single,single-post,postid-17728,single-format-standard,cookies-not-set,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-7.6.1,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive
 

Monitorio Europeo: Reclamar deudas en otros países de la UE.

reclamación-deudas-en-distintos-paises

28 Jun Monitorio Europeo: Reclamar deudas en otros países de la UE.

Desde las instituciones europeas, se ha querido facilitar en cierto modo la forma de reclamar cantidades adeudadas entre los miembros de Estados distintos, gracias al “Reglamento nº 1896/2006, por el que se establece un proceso monitorio europeo”, modificado el pasado año por  el Reglamento nº 2015/2421.

El Reglamento viene a regular el procedimiento, por el cual poder reclamar las deudas que existan entre dos personas que tengan su residencia en países distintos. Realmente se trata de un procedimiento simplificado, que acelera y reduce los costes de litigación en asuntos transfronterizos, que podrán aplicarse a todos los países de la UE, excepto Dinamarca.

El procedimiento a diferencia del que tenemos recogido en nuestro legislación, se conforma por una serie de Formularios, de los cuales el primero al que debemos acudir es al Formulario A, el cual se denomina “Petición de Requerimiento europeo de pago”. En esta petición se deberá indicar el importe de la deuda, que comprenderá el principal y en su caso los intereses, las penalizaciones contractuales y las costas – tasas judiciales y derechos que hayan de pagarse al órgano jurisdiccional.

Con este Formulario, le damos comienzo al procedimiento, teniendo ahora que saber  dónde y cómo entregarlo. En este aspecto tenemos que tener en cuenta que debemos tramitarlo en el órgano jurisdiccional competente del país donde se encuentre el demandado. De este trámite se encargan los órganos jurisdiccionales nacionales, y por ello atendemos a lo que señala la L.E.C, que recoge específicamente el conocimiento de este procedimiento por los Juzgados de Primera Instancia.

 Una vez que conocemos el órgano ante el que debemos interponerlo, es necesario que dicho requerimiento, supere lo que debemos considerar como un “primer filtro”. Realmente, este primer punto de control, no es exhaustivo, sino más bien un proceso “automatizado”, en el que el Juez aceptará o no el Formulario, teniendo en cuenta la información facilitada en el mismo, y todo ello sabiendo que la legislación española, nos informa que no es necesario aportar ningún tipo de documentación.

Una vez completados todos estos pasos y el órgano jurisdiccional entienda que no existe ningún error, expedirá este Requerimiento lo antes posible y como regla general en un plazo no superior de 30 días. En adveración a este plazo, debemos decir que para que se produzca la correcta expedición del Requerimiento, es necesario comprobar la competencia judicial – en el país de destino-, que será posible gracias al “Atlas Judicial Europeo”, que es donde se publican todas las notificaciones en materia civil.

 Pues bien, una vez se le haya dado traslado al órgano jurisdiccional del lugar donde se encuentra el demandado, encontramos dos vías:

  • El demandado acepte el Requerimiento y por lo tanto cumpla con la obligación.
  • O que el demandado presente un escrito de oposición al Requerimiento de pago, para el cual también cuenta con un plazo de 30 días.

Esta última opción, es la más habitual, ya que el  deudor no va a querer cumplir con su obligación, es por ello que la legislación europea, nos muestra que con este escrito de oposición, se consigue que el procedimiento continúe en los Juzgados del Estado Miembro, a no ser que el demandante haya solicitado que en este caso se ponga fin al procedimiento. Es por ello que si el demandante decide seguir con el Requerimiento, lo podrá hacer conforme a dos procesos:

  • El correspondiente al proceso civil nacional, del que antes hemos hablado
  • O mediante el proceso de escasa cuantía establecido en el Reglamento (CE) nº 861/2007, cuando sean cuantías inferiores a dos mil euros.

Si el órgano jurisdiccional admite esta reclamación y condena al demandado, el Requerimiento se considerará que tiene carácter ejecutivo; en caso contrario, ante la desestimación del órgano jurisdiccional no cabrá la interposición de recurso alguno, lo que no prohíbe que se pueda instar otra vez el Requerimiento.

Así finalizamos el procedimiento monitorio europeo, que como podemos comprobar a la vista de lo expuesto, es un trámite más sencillo y facilitador para los miembros de los distintos países y que abarata el precio de esta gestión para hacer posible que los demandantes se decidan a reclamar estas deudas y no desistan de su acción por encontrarse en países distintos.

Juan Pablo Aros Amaya |Abogado en López de Castro Abogados

Linkedin: Pablo Amaya

Twitter: Pablo Amaya

No hay comentarios

Post A Comment