Errores comunes al constituir una Sociedad Limitada
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Errores comunes al constituir una S.L.

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28 Jul Errores comunes al constituir una S.L.

¿Eres freelancer y llevas ya tiempo desarrollando un proyecto, pero ha llegado la hora de acceder al Mercado de manera oficial? y ahora te planteas la gran disyuntiva: Si quiero constituir una Sociedad Limitada, ¿Cómo debo hacerlo?  Este post  tratará los errores que debes evitar una vez te has decidido a constituir tu SL.

El constituir la empresa te ha de dar más de un quebradero de cabeza, y no sólo en el ámbito económico-financiero, sino en el orgánico; pues, has de contar con el equipo humano adecuado que sepa y quiera afrontar las vicisitudes del arranque de toda sociedad. ¡Esto es fundamental! Como forma de “abaratar” costes, repartir la inversión entre varios, pero, ¡ojo! escoge bien a tus socios pues a partir del momento en que se constituya la empresa seguirán siendo parte del proyecto. Para esto no hay consejo jurídico.

Para lo que sí hay es para los pasos a dar para constituir tu sociedad de responsabilidad limitada, y sí, aunque parezca raro lo primero que hay que hacer no es ir al banco a depositar los famosos 3.000,00 € -que será el capital mínimo para constituir válidamente la sociedad–.

Lo primero que hay que hacer es pedir al Registro Mercantil Central una denominación para la sociedad. En la solicitud pueden aportar hasta un máximo de cinco intentos, pero ¡cuidado! Escoge bien la jerarquía de opciones no vaya a ser que la tercera opción te guste más que la segunda. Ahora bien, las denominaciones propuestas no podrán ser de índole generalista tal y como «Servicio Integral de Asesoramiento de Imagen, S.L.», puesto que el registrador va a rechazar nuestra primera petición. Primer quebradero de cabeza: EL NOMBRE. Hay que saber qué cinco opciones dar, en tanto en cuanto, las segundas y demás opciones no sigan un mismo criterio (en este caso generalista) y puedan ser, a su vez, descartadas. Hoy en día están muy en boga las empresas de naming que, con conocimiento de los problemas prácticos que el Registro plantea, te ofertan pensar el nombre por ti.

Seguidamente, cuando se nos haya certificado la denominación de la empresa (certificado de denominación negativa –negativa: es que no esté cogida y que cumple los criterios), habremos de depositar el capital social de 3.000,00 € como mínimo en una entidad financiera, pero, he aquí el segundo quebradero de cabeza: DICHO DEPÓSITO ES INDISPONIBLE, ¿cómo? ¡Lo que lees! Es decir, tras hacer el depósito y que el banco certifique que así ha sido no podrás usar ese dinero para hacer frente a los diversos pagos y gastos que se te presenten, como son, por ejemplo, los de Notaría y Registro.

Vale, vale, parece fácil. ¿Entonces para qué necesito a un Abogado? Aparte de la experiencia y habilidad con las que en este campo contamos los abogados, volvemos a colegir el problema de la sociatura. Tercer quebradero de cabeza: NO ME FIO DE MIS SOCIOS, PERO SON LOS QUE HAY, ¿PUEDO ASEGURARME MI POSICIÓN O LA DE LA EMPRESA DE ALGUNA FORMA EN LA SOCIEDAD? Sí, mediante la confección de unos Estatutos Sociales a medida –y no los formularios genéricos que se entregan en Notaría–, en la medida en que una vez sepas más o menos el modo en que quieres organizar la sociedad un abogado puede plasmarlo y así proteger tu posición o la de tu proyecto.

En cuarto lugar, tras contar con la documentación anteriormente comentada, habremos de proceder a firmar la escritura de constitución (en la Notaría), tras lo cual vendrá la liquidación del impuesto de transmisiones patrimoniales -1% del capital social aportado–, liquidación que, por un módico precio te hacen en la Notaría, pero que puede ser parte de la prestación de servicios que el Abogado te haya dado.

Acto seguido, como quinto paso habremos de solicitar el CIF provisional, darnos de Alta en la declaración censal de IVA e IAE. Ya sabéis: ¡Hacienda somos todos!

¿Algo más? Sí. Un último paso: acudir al Registro Mercantil a inscribir la sociedad –no es gratis, genera arancel–.

Como os digo, auténticos quebraderos de cabeza. Pero para eso estamos los técnicos del Derecho, para que vosotros os quedéis tranquilos. En López de Castro somos expertos en tu tranquilidad. Trabajamos a conciencia para que la montaña rusa que pueda suponer la constitución de una sociedad quede reducida a un paseíto en barca por el canal de Plaza de España, es necesario saber que: No es tan fácil como parece.

¿Te ha parecido útil el post? ¡Déjanos un comentario con tu opinión! 🙂

Juan Carlos Guerrero Marín | Abogado

López de Castro Abogados.

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