La custodia compartida y el uso de la vivienda privativa
17875
post-template-default,single,single-post,postid-17875,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-7.6.1,wpb-js-composer js-comp-ver-4.6.2,vc_responsive
 

Custodia compartida: Uso de la vivienda privativa de uno de los excónyuges

custodia-compartida-y-uso-de-la-vivienda

12 Sep Custodia compartida: Uso de la vivienda privativa de uno de los excónyuges

Hoy en día es cada vez más habitual el establecimiento de la custodia compartida de los menores tras la disolución del matrimonio, en aras de proteger el interés superior del menor afectado por la disolución matrimonial y su derecho a estar en compañía de ambos progenitores.

En el caso de guarda y custodia única a favor de un progenitor, el art. 96 de nuestro Código Civil, establece expresamente que el uso de la vivienda familiar quedará a favor del menor y del progenitor custodio. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando la custodia es compartida y, además, la vivienda familiar es propiedad privativa de uno de los ex cónyuges?

Nuestro Tribunal Supremo ha examinado dicha circunstancia en su sentencia nº 522/2016, de 21 de julio, en la que ha reiterado su línea jurisprudencial de otras sentencias anteriores, en virtud de la cual, en caso de custodia compartida del hijo o hijos menores, la vivienda familiar se atribuirá, independientemente de si es ganancial o privativa, a los menores y a uno de los progenitores, teniendo en cuenta su situación personal, familiar y económica.

En el caso en concreto, debido a la falta de ingresos de la madre, la vivienda familiar, que era privativa del padre, queda asignada a la madre, hasta que el hijo cumpla la mayoría de edad, para lo cual, en dicho caso, quedaban aún más de 10 años, lo que provoca que el padre, propietario del inmueble no pueda disponer del mismo durante, al menos dicho período, es decir, se establecía el régimen que legalmente se fija para el caso de custodia única de un progenitor.

Ahora bien, dicha decisión es modificada por nuestro Tribunal Supremo el cual establece, que la medida anterior es contraria a Derecho pues, la custodia compartida no es custodia única, no pudiéndose privar al progenitor propietario del uso del inmueble de forma indefinida o desproporcionada.

En conclusión, la asignación de la vivienda familiar al progenitor no propietario debe atender, en todo caso, al principio de temporalidad y proporcionalidad, estableciendo, como período de asignación de la vivienda al progenitor no propietario, dos años desde la sentencia, entendiendo dicho plazo como proporcionado y suficiente para que mejore la situación del ex cónyuge no propietario y pueda éste encontrar otra vivienda donde estar en compañía del hijo durante el período que corresponda.

¿Te ha parecido interesante el Post? ¡Anímate a dejarnos un comentario! 🙂

Almudena Olivera Romero | Abogada en López de Castro Abogados

Almudena Olivera Romero en Linkedin

Almudena Olivera Romero en Twitter

No hay comentarios

Post A Comment

X