Créditos Express: lo que no nos cuentan
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Créditos Express: Lo que no nos cuentan.

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26 May Créditos Express: Lo que no nos cuentan.

En los últimos años con la crisis económica han florecido una gran cantidad de empresas y entidades de crédito cuyo producto estrella son los micro-préstamos.

Pero, ¿qué son este tipo de contratos?

Hoy, a todos los asedian, a través de cualquier canal, televisivo, radio, internet, prensa escrita, etc, con infinidad de anuncios por los que, sin ningún tipo de explicación una entidad nos concede un préstamo, habitualmente de hasta unos 2.000€, y cuyo plazo para su devolución varía según los casos y cuantía del préstamo.

Habitualmente, este tipo de contratos eran realizados por empresas y entidades de crédito cuyo principal negocio eran este tipo de contratos, pero hoy, incluso las grandes entidades financieras más representativas de nuestro país están optando por dichos contratos. Los cuales, además, son fácilmente accesibles a cualquier persona, pudiendo formalizarse con una simple llamada o haciendo clic en la web.

Estos contratos se encuentran legalmente regulados por la Ley de Crédito al Consumo, además, les resulta aplicable la Ley de Condiciones Generales de la Contratación y, en caso de los consumidores, el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, y, por supuesto, la Ley de la Usura.

Así las cosas, podríamos creer que las personas que adquieren este tipo de préstamo tienen suficiente protección por nuestro ordenamiento jurídico. ¿Realmente esto es así?

Resulta de sobra conocido que este tipo de préstamo son contratos de adhesión, es decir, la persona que quiere dichos créditos debe aceptar todas y cada una de sus cláusulas, las cuales son redactadas previamente por la entidad crediticia, ello unido a los requisitos, inexistentes, que la entidad solicita para adquirir el préstamo, hace que dichos contratos contengan infinidad de cláusulas abusivas en contra de los derechos del prestatario, como por ejemplo, intereses de demora muy elevados, comisiones, gastos, etc.

Debido a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea nuestro ordenamiento jurídico ha sufrido una serie de adaptaciones que permiten a nuestros jueces y tribunales examinar las cláusulas de los contratos, declarar su abusividad y eliminarlas de los contratos, lo cual está resultando muy común en estos contratos de micro-préstamos.

Tras varios años aplicando estas medidas contra el uso de cláusulas abusivas en este tipo de contratos, las entidades han tomado rodeos para eludir dicho control judicial, por lo que podemos concluir que los prestatarios no se encuentran debidamente protegidos contra los abusos de este tipo de entidades.

En primer lugar, una de las medidas de este tipo de entidades es reclamar la deuda a los prestatarios que no pueden abonarla de forma extrajudicial, utilizando para ello empresas externas de recobro o vendiendo dichas deudas a este tipo de empresas, las cuales, pueden llegar a ser extremadamente agresivos con las personas que no abonan la deuda (uno de nuestros vídeos puede ayudarte si sufres dicho acoso  https://www.youtube.com/watch?v=N-xWzss0law)

En segundo lugar, dichas entidades, si reclaman la deuda judicialmente, optan por asumir la rebaja de la misma tras el requerimiento del Juzgado, eliminando el interés de demora, comisiones, gastos, etc., y procediendo a reclamar, única y exclusivamente, el principal impagado y el interés ordinario adeudado.

Por último, la característica estrella de este producto es su elevadísimo tipo de interés ordinario puesto que es la contrapartida que los clientes deben asumir por el riesgo que para las entidades supone realizar préstamos sin ninguna garantía ni información sobre las características del cliente, y en este punto es donde la desprotección a los prestatarios es máxima.

La entidad de crédito puede fijar el tipo de interés que estime oportuno, superando, habitualmente, el 20% de interés y el 24% TAE, lo que en la práctica conlleva que, por ejemplo, en un crédito a 30 días de un importe de 300€ el prestatario deba devolver 390€ -aunque como decimos dependerá del importe y el plazo de devolución.-

Observamos claramente que el tipo de interés aplicado por este tipo de entidades es muy elevado, lo cual dichas empresas justifican por el alto riesgo que asumen al prestar dinero sin ningún tipo de garantía ni información sobre el prestatario, en otras palabras, asumen un gran riesgo de impago, por lo que los prestatarios que puedan abonar dichos créditos acaban pagando el crédito de aquellos que impagan pues de otro modo el negocio de dichas entidades no resultaría rentable.

Aunque a dichos créditos, como hemos dicho anteriormente, les resulta de aplicación la Ley de la Usura, lo que observando claramente lo elevado de dichos intereses podríamos pensar que los mismos resultan usureros y por tanto nulos, en la práctica observamos que dichos intereses están siendo declarados válidos, por lo que la protección de los prestatarios ante este tipo de abusos resulta muy limitada o escasa.

Antes de acceder a este tipo de préstamos debemos leer, comprender el contrato completo y observar claramente si podemos asumir o no los términos de dicho contrato, pues de otro modo nos arriesgaremos a asumir una deuda desproporcionada respecto al importe del préstamo.

Almudena Olivera Romero

https://es.linkedin.com/in/almudena-olivera-romero-0430b9111

Twitter: @AlmuOlivera

 

 

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